sábado, 19 de diciembre de 2015

El hueco helado de la cama







Añoro tu caricia interminable,
luciérnaga de deseo en mi cintura,
látigo de palabras, beso de agua,
aljibe para la sed de tu ausencia.
Guardo una herida de tiempo,
cicatriz cosida a tu nombre
y al azul desahuciado del arco iris,
que plagia
al mar de tus ojos.
El silencio del desamor,
tiñe el temblor de mis dedos,
la noche nos busca en el hueco helado
de la cama, y nos encuentra
desnudos de futuro,
víctimas de un naufragio pactado.


8 comentarios:

Ester dijo...

Ese poema con forma de reloj de arena marca lo que falta para que se cumplan los deseos. Un saltibrinco

San dijo...

Cuando el amor es ausencia consentida o no que frío deja.
Besos y deseos de felicidad para tí Rosa.

Tracy dijo...

Lo malo es cuando el naufragio no es pactado.

ReltiH dijo...

MUY TRISTES TUS LETRAS.
ABRAZOS

Esther Planelles dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Esther Planelles dijo...

Me pregunto cómo es posible que algo tan triste sea a la vez tan hermoso.
Un abrazo.

* dijo...

Si es pactado pareciera que fuera a doler menos. Pero creo que es más triste por ser consentido y no poner remedio.

Un beso muy grande.

San dijo...

Querida Rosa, poeta entre los poetas te deseo mucha felicidad en estos días festivos y para el año que pronto estrenaremos más y más felicidad.
Un cargamento de besos.